Tala (Celtis Tala)

Flora - Autóctona

Características: Árbol espinoso, de 4 a 12 m de altura, con tronco de 10 a 40 cm de diámetro. La copa es densa, de forma tendiente a la globular, muy ramificada.

Corteza: delgada, clara, de color pardo grisácea. Posee fisuras longitudinales y tendencia a desprenderse en los ejemplares maduros.

Ramas: principalmente rugosas, de color gris claro, madera dura, blanca.

Hábito: arbóreo o arbustivo, según la disponibilidad del agua.

Hojas: alternas, simples, con la lámina aovada de hasta 35 x 20 mm, la base redondeada y el margen aserrado en la región apical, acuminadas, de color verde claro.

Inflorescencia y flores: En primavera. Flores imperfectas de color amarillento o verdoso, 5 tépalos y 5 estambres de hasta 2 mm de diámetro. Las flores masculinas se concentran en la base y las femeninas están alejadas del centro.

Fruto: Drupa de forma ovoide, verde cuando inmadura virando hacia el naranja. Alcanzan los 6 x 4 mm, con una piel delgada y la pulpa dulce y jugosa, comestible. Carozo rugoso blanco.

Hábitat

Se emplea para piezas de ebanistería de poco tamaño, como cabos de herramienta, o como leña y para la elaboración de carbón. En la medicina, se emplea la infusión de las hojas para combatir afecciones del pecho e indigestiones; según se dice, es buen remedio para resfríos persistentes.  

Importancia

Jujuy, Salta, Tucumán, Santiago, Catamarca, La Rioja, Córdoba, San Luis, Mendoza, San Juan, Formosa, Chaco, Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe, Buenos Aires. En Tucumán: Parque chaqueño y Monte.